Monday, June 30, 2014

DDOOSS, Asociación de Amigos del Arte y la Cultura



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Poemas de Ingeborg Bachmann




 

Ingeborg Bachmann nace en 1926 en Klagenfurt, Austria. En 1942 escribe la tragedia   Carmen Ruidera, desde allí narraciones, como en 1943, La Cruz de Honditsch; estudia filosofía tras el bachillerato y publica por primera vez,   Die Fähre: La barca 1946. Circunda por entonces el círculo literario de Hans Weigel, empezando a redactar la novela: La ciudad sin nombre; de 1948 data un primer encuentro con P. Celan. Sus primeras narraciones salen en el periódico Wiener Tageszeitung, en 1949. Termina su tesis doctoral sobre la recepción crítica de la filosofía existencial de Martin Heidegger. En 1950, se encuentra con Celan en Paris, viaja a Londres y se contacta con exiliados. Trabaja fuera de su país, escribe ensayos sobre Wittgenstein, Musil, publica el poemario El Tiempo Postergado, en Frankfurt; trabaja para radio Bremen, entrega de emisiones radiales, relatos en 1955. Se instala en Nápoles el 56 tras viaje a EEUU, en donde trabajará luego como directora de la televisión bávara. Publica su segundo libro lírico en 1956, Invocación a la osa mayor. En 1958 se trasladó a Zurcí. Encuentro con Max Frisch. Premio a relatos radiales de los ciegos de guerra en 1959. Discurso de agradecimiento: La verdad es exigible al ser humano [texto poetológico].Ópera de Hans Werner Henze con libreto suyo en 1960. Traduce a Ungaretti, aparece en Surkhamp, Frankfurt. Al año siguiente se publica tomo de narraciones suyo: El trigésimo año en Piper München. Ruptura con Frisch el 62. Es internada en hospital de Zurich. Empieza el proyecto   Todesarten, Tipos de muerte, proyecto narrativo de varias novelas... Franza [la primera]. En octubre del 64   Buechner Preis. El 65 otra opera de Henze: El joven lord lleva libreto suyo, se presenta en Berlin. Firma manifiesto en oposición a la guerra de Vietnam, encuentra en Roma a Anna Ajmatova, le dedica poema. Vuelve a Roma el 68 y recibe Gran Premio de Austria. Comienza Malina. Lovestory, novela película que la hace famosa en los noventa, bestseller en los setenta en Europa, 1971. El 72 publica otra serie de relatos llamada Simultan, por Piper en München. Presenta este trabajo diciendo del escribir que es compulsión, castigo, obsesión. Muere el 73 a raíz de secuelas de un incendio en el que sufre graves quemaduras. En español están traducidos Tiempo Postergado,   Madrid, Cátedra, 1991; Últimos Poemas, Hiperión, Madrid, 1999.

VOSOTRAS, PALABRAS
Para Nelly Sachs, la amiga, la poeta, en veneración

¡Vosotras, palabras, levantaos, seguidme!
y aunque ya estemos lejos,
demasiado lejos, nos alejaremos una vez
más, hacia ningún final.
No aclara.
La palabra
sólo arrastrará
otras palabras,
la frase otras frases.
El mundo así quiere,
definitivamente,
imponerse,
quiere estar dicho ya.
No la digáis.
Palabras, seguidme,
¡que no se vuelva definitiva
–esta ansia del verbo
y dicho y contradicho!
Dejad ahora un rato
que ninguno de los sentimientos hable,
que el músculo corazón
se ejercite de manera diferente.
Dejad, digo, dejad.
Nada, digo yo, susurrado
al oído supremo,
que sobre la muerte no se te ocurra nada,
deja y sígueme, ni dulce
ni amargo,
ni consolador,
no significativamente
sin consuelo
tampoco sin signos–
Y sobre todo, no eso: la imagen
en el tejido de polvo, el retumbar vacío
de sílabas, palabras de agonía.
¡Sin decir nada,
vosotras, palabras!

Bajo la tormenta de rosas
Adonde nos dirijamos bajo la tormenta de rosas,
las espinas iluminan la noche, y el trueno
de las hojas, antes tan silenciosas en los arbustos,
nos sigue ahora muy de cerca.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada

Despedida
La carne, que envejeció muy bien conmigo,
la mano rugosa, que sostuvo fresca la mía,
ha de quedarse sobre el pálido muslo,
rejuvenecerse la carne, por un instante,
para que así venga más rápido el derrumbe en ella,
rápido llegan las arrugas, casi sanas,
y todo sobre la rígida musculatura.
No ser amada. El dolor podría ser aún
mayor, Se siente muy bien, toca a la puerta.
Pero la carne, con su línea abierta en la rodilla,
las arrugadas manos, todo ello sobrevino de noche,
el curtido omóplato, donde ya no crece ningún verde,
donde alguna vez se mantuvo oculto un rostro.
Avejentada en cien años, en un solo día,
El confiado animal fue llevado bajo latigazos
a su armonía preestablecida.
Niños de Julio
Por nuestros propios medios nonatos,
mis niños de julio, las monstruosidades
que se mueven con el pie mutilado, no lo sabemos,
que agitan el muñón, no lo sabemos,
y la cabeza perdida.
Por nuestros propios medios,
perdiendo la cabeza,
mis queridos niños
nada les habría podido enseñar
pero bien alimentados les habría hecho
enamorarse de lo otro, del viento en el aire
Unos miles de ellos en Julio
habría sido siempre Julio
monstruos alimentados
desde mi ternura
que es lo que buscáis vosotros, espectros etéreos
Transformadores del mundo, vosotros me
lo habríais cambiado el mundo
y cambiármelo hasta la muerte por cariño
hasta la muerte para algo otro
Viento en el aire el papel jironeado
que se desgarra, antes que alguno pueda
leer lo que ha sucedido
como se os ha arrancado
de mí, se ha desgarrado el jirón de
papel que no puede sin embargo leer aun nadie.


La noche de los perdidos.
El final del amor

Una luna, un cielo
y el mar obscuro.
Tan sólo eso, y todo obscuro.
Tan sólo eso, porque es de noche.
Y nada humano
entreteje además esa acción efectiva,
Que me reprochas también tú
y semejante amargura
No lo hagas.
Nada mejor hay que yo pudiera conocer
sino amarte, nunca
pensé,
que a través del sudor de la piel
se me haría presente
el […] mundo.

[Sin título]
Observad, amigos ¡acaso no lo veis!
que no lo he sobrevivido ni menos resistido, no lo veis,
que voy hacia adentro, que
para aquél de ahí yo voy hablando por dentro, que
me repliego y desdeño
mi cabello, que embolso mis manos
retiro mi palabra, no lo veis,
observad,
que me marcho, que voy
cayendo, que me entrego,
y grito, porque los locos
buscan tanteando a sus protectores, como
yo a mi guarda.

[Sin título]
Qué difícil es perdonar,
un trabajo muy lento y muy arduo,
del que sola me he ocupado
durante ya muchos años.
El odio me ha enfermado,
me siento deformada, estos abscesos
me prohíben incluso mostrarme
junto a los hombres.
Sólo sé que yo
no puedo odiar más de este modo
ni desear tu muerte,
la cual tampoco deseo,
ni cumpliría yo por mi mano,
He aprendido que la mía
ha de amar a sus enemigos, y
esto es tan simple, pues si no cómo
podrían luego mis enemigos
hacerme más de un mal.
Si se extravía una bala,
si alguien me escupe en a cara,
como ayer, no me guardo pensamientos
contra el amor que me ha sido dado.
Tengo miedo ante el amor
que me has infundido tú,
con la intención más cruel.
Totalmente ajada de cortantes ácidos,
venenos de todo tipo, por el opio,
aturdida por completo en mi destrucción.
Puesto que ya no vivo más en ti,
y muerta me encuentro ya, donde estoy.
Lo que cuentan y persisten son las cúpulas
comen dos veces al día, satisfacen
luego sus necesidades, e
imploran por los medicamentos,
que me han de sumir en un largo sueño.


Cantos durante la huida
Dura legge d'Amor! ma, ben che obliqua,
Servar convensi; però ch'ella aggiunge
Di cielo in terra, universale, antiqua
Petrarca, "I Ttriunfi"
I
La hoja de palma se parte con la nieve,
las escaleras se derrumban,
la ciudad yace tiesa y brilla
en el extraño resplandor de invierno.
Los niños gritan y suben
a la colina del hambre,
comen de la blanca harina
y rezan al cielo.
La rica quincalla invernal,
el oro de las mandarinas,
vuela en las ráfagas salvajes.
Rueda la naranja sanguina.
II
Yo, sin embargo, yazgo solo
encerrado en hielo, lleno de heridas.
Todavía la nieve
no me vendó los ojos.
Los muertos, abrazados a mí,
callan en todas las lenguas.
¡Nadie me ama ni ha agitado
una lámpara para mí!
X
¡Oh amor, que rompiste y tiraste
nuestras cortezas, nuestro escudo,
el cobijo y la herrumbre marrón de años!
¡Oh penas, que pisándolo apagaron nuestro amor,
su fuego húmedo en las partes sensibles!
Llena de humo, sucumbiendo en el humo, la llama se repliega.
XII
Boca que durmió en mi boca,
ojo que vigiló mi ojo,
mano-
y los que me arrasaron, los ojos!
¡Boca que pronunció la sentencia,
mano que me ejecutó!
XV
El amor tiene un triunfo y la muerte tiene otro,
el tiempo y el tiempo de después.
Nosotros no tenemos ninguno.
A nuestro alrededor sólo hundirse de astros. Destellos y silencio.
Mas la canción por encima del polvo después
va a superarnos.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García


Currículum Vitae
Larga es la noche,
larga para el hombre
que no puede morir, largamente
se tambalea bajo farolas
su ojo desnudo y su ojo
cegado por el aliento de aguardiente, y el olor
a carne mojada bajo sus uñas
no siempre le aturde, oh dios,
larga es la noche.
Mi cabello no se encanece
porque salí del vientre de las máquinas,
Rosarroja* me untó de alquitrán la frente
y los mechones, habían estrangulado
a su hermana, blanca como la nieve. Pero yo,
el jefe de la tribu, pasé por la ciudad
de diez veces cien mil almas, y mi pie
pisaba las cucarachas del alma bajo el cielo de cuero, del cual
pendían diez veces cien mil pipas de la paz,
frías. Una calma de ángeles
deseé a menudo para mí
y cotos de caza llenos
de los gritos impotentes
de mis amigos.
Con las piernas y las alas abiertas
subía la sabihonda juventud
sobre mí, sobre el estiércol, sobre el jazmín,
hacia las inmensas noches del secreto
de la raíz cuadrada, la leyenda de la muerte
empaña mi ventana cada hora,
dadme euforbia y verted
la risa en mi garganta
de los viejos que nos antecedieron, cuando
caiga yo sobre los infolios
en el sueño vergonzoso,
para que no pueda pensar,
para que juegue con flecos
de los que cuelgan serpientes.
También nuestras madres
soñaron con el futuro de sus maridos,
los vieron poderosos,
revolucionarios y solitarios,
pero después del retiro los han visto encorvados en el huerto
sobre las llameantes malas hierbas,
mano a mano con el fruto charlatán
de su amor. Triste padre mío,
¿por qué callasteis entonces
y no habéis seguido pensando?
Perdido en las cascadas de fuego,
En una noche junto a un cañón
que no dispara, condenadamente larga
es la noche, bajo el esputo
de una luna enfermiza, su luz
biliosa, pasa volando sobre mí
el trineo con la historia
embellecida,
en la vía del sueño de poder (lo cual no impido).
No era que yo durmiese: estaba despierto,
entre esqueletos de hielo buscaba el camino,
volvía a casa, me ceñía el brazo
y la pierna con hiedra y con restos
de sol blanqueaba las ruinas.
Respeté los días festivos,
y sólo si mi pan estaba bendecido
lo comía.
En una época arrogante
hay que pasar de prisa
de una luz a otra, de un país
a otro, bajo el arco iris,
con la punta del compás en el corazón,
tomando la noche por radio.
Abierto de par en par. Desde las montañas
se ven lagos, en los lagos
montañas, y en el armazón de las nubes
se balancean las campanas
de un mundo. Saber de quién
es ese mundo, me está prohibido.
Ocurrió un viernes:
-yo estaba ayunando por mi vida,
el aire chorreaba del zumo de los limones
y la espina estaba clavada en mi paladar¬
entonces saqué del pez abierto
un anillo que lanzado
al nacer yo, cayó en el río
de la noche y se hundió.
Yo volví a lanzarlo a la noche.
Oh ¡si no tuviera miedo a la muerte!
Si tuviera la palabra
(y no la errase)
si no tuviera cardos en el corazón
(y rechazara el sol),
si no tuviera avidez en la boca
(y no bebiera el agua salvaje),
si no abriera el párpado
(y no hubiera visto la cuerda).
¿Están tirando del cielo?
Si no me sostuviera la tierra
hace tiempo que yacería quieta,
hace tiempo que yacería
donde me quiere la noche,
antes de que hinche las narices
y levante su casco
para nuevos golpes,
siempre para golpear.
Siempre la noche.
Y nunca el día.
*Rosarroja y Blancanieves son hermanas en el cuento.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García


El tiempo postergado
Vienen días más duros.
El tiempo postergado hasta nuevo aviso
asoma por el horizonte.
Pronto tendrás que atarte los zapatos
y correr los perros de vuelta a las granjas marismeñas.
Pues las vísceras de los peces
se han enfriado al viento.
Arde pobre la luz de los altramuces.
Tu mirada rastrea la niebla:
el tiempo postergado hasta nuevo aviso
asoma por el horizonte.
Allí se te hunde la amada en la arena,
sube por su cabello ondeante,
le quita la palabra,
le ordena callarse,
le parece mortal
y dispuesta a la despedida
tras cada abrazo.
No mires hacia atrás.
Átate los zapatos.
Corre los perros de vuelta.
Tira los peces al mar.
¡Apaga los altramuces!
Vienen días más duros.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada


En la penumbra
De nuevo metemos los dos las manos en el fuego,
tú, para el vino de la noche largamente embodegada,
yo, para la fuente de la mañana, que desconoce los lagares.
Aguarda el fuelle del maestro, en quien confiamos.
Al sentir el calor de la preocupación, el soplador se acerca.
Se va antes de que amanezca, viene antes de que llames, es viejo
como la penumbra en nuestras tenues cejas.
De nuevo, él prepara el plomo en caldera de lágrimas,
a ti, para un vaso -se trata de celebrar lo desaprovechado-,
a mí, para el pedazo lleno de humo -este se vacía sobre el fuego.
Así avanzo hasta ti y hago sonar las sombras.
Descubierto está quien ahora vacile,
descubierto, quien haya olvidado el dicho.
¡Tú no puedes ni quieres saberlo,
tú bebes del borde, donde está fresco,
y como antaño, bebes y permaneces sobrio,
a ti aún te crecen cejas, a ti aún te contemplan!
Pero yo ya aguardo el momento
en amor, a mí se me cae el pedazo
en el fuego, a mí se me convierte en el plomo
que era. Y detrás de la bala
estoy yo, tuerta, segura del blanco, delgada,
enviándola al encuentro de la mañana.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada



Explícame, amor
Tu sombrero se levanta despacio, saluda, y vuela al viento,
tu cabeza desnuda enamora a las nubes,
tu corazón tiene que hacer en otra parte,
tu boca asimila lenguas nuevas,
la hierba tembladera menudea por aquí,
el verano apaga y enciende los ásteres con un soplo,
ciego por los copos levantas el rostro,
ríes y lloras y te hundes en ti,
qué más ha de ocurrirte -
¡Explícame, amor!
El pavo con solemne asombro hace la rueda,
la paloma levanta su collar de plumas,
el aire se dilata repleto de arrullos,
grita el ánade, el país entero
se sirve de la miel silvestre, también en el sereno parque
los arriates están enmarcados con un polvo dorado.
El pez se ruboriza, adelanta a la bandada
y se precipita entre grutas al lecho de coral.
Al son de la música de la arena plateada baila tímido el escorpión.
El escarabajo huele de lejos a la más espléndida;
¡si yo tuviera sus sentidos, notaría también
que brillan alas bajo el caparazón de ella,
y tomaría el camino del fresal lejano!
¡Explícame, amor!
El agua sabe hablar,
la ola toma a la ola de la mano,
en la viña el racimo se hincha, salta y cae.
¡Cuán confiado sale el caracol de su casa!
¡Una piedra sabe conmover a otra!
Explícame amor, lo que no sé explicar:
¿trataré durante este tiempo corto y hostil
únicamente con pensamientos y sólo yo
no conoceré ni haré nada afectuoso?
¿Tiene uno que pensar? ¿No le echarán de menos?
Dices: otro espíritu cuenta con él...
No me expliques nada. Veo a la salamandra
pasar por todos los fuegos.
Ningún horror la persigue y nada le causa dolor.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García
Invocación a la Osa Mayor
Osa Mayor, baja, hirsuta noche,
animal de piel de nubes con ojos viejos,
ojos de estrellas,
por la espesura irrumpen relucientes
tus patas con las garras,
garras de estrellas,
mantenemos despiertos los rebaños,
pero encantados por ti, desconfiamos
de tus flancos cansados y de tus dientes
agudos y semidescubiertos,
vieja osa.
Una piña: vuestro mundo.
Vosotros: sus escamas.
Yo la muevo, la hago rodar
desde los abetos del principio
hasta los abetos del final,
la resoplo, la pruebo en la boca
y la agarro con las zarpas.
Ya tengáis miedo o no lo tengáis,
pagad en la limosnera y dadle
al ciego una buena palabra,
para que sostenga a la osa de la correa.
Y sazonad bien los corderos.
Podría ser que esta osa
se soltara, no amenazara ya más
y corriera tras todas las piñas caídas
de los abetos grandes y alados
que cayeron del paraíso.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García

Nueva
Sale del atrio celestial templado de cadáveres el sol.
No están allí los inmortales,
sino los caídos en batalla, oímos.
Y el esplendor no repara en la putrefacción. Nuestra deidad,
la Historia, nos ha dispuesto una sepultura
de la que no hay resurrección.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada



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Pero adónde vamos
no te preocupes no te preocupes
cuando oscurece y cuando viene el frío
no te preocupes
pero
con música
qué debemos hacer
alegre y con música
y pensar
alegre
cara a un final
con música
y adónde llevamos
mejor
nuestras preguntas y el escalofrío de todos los años
a la lavandería de sueños no te preocupes no te preocupes
pero qué ocurre
mejor
cuando sobreviene
un silencio de muerte.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García


Salmo
1
¡Callad conmigo, como callan todas las campanas!
En la placenta de los horrores
buscan las sabandijas alimento nuevo.
Públicamente, cuelga los Viernes Santo una mano
en el firmamento, le faltan dos dedos,
y no puede jurar que todo,
todo, no haya sido y que nada
será. Se hunde en las nubes pardas,
arroba a los nuevos asesinos
y sale absuelta.
De noche, sobre esta tierra,
forzar ventanas, darle para atrás a las sábanas,
que quede al descubierto el embozo de los enfermos,
una llaga llena de alimento, infinitos dolores
para todos los gustos.
Enguantados contienen los carniceros
el aliento de los desembozados,
la luna en la puerta cae al suelo,
no recojas los fragmentos, la cinta de la que colgó...
Todo estaba preparado para la extremaunción.
(El sacramento no puede llevarse acabo).
2
Qué vanidad de vanidades.
Arrastra una ciudad hasta ti,
levántate del polvo de esa ciudad,
toma posesión de un cargo
y enmascárate
para no ser desenmascarado.
Cumple las promesas
delante de un espejo ciego en el aire,
delante de una puerta cerrada en el viento.
Intransitados están los caminos sobre la pared a plomo del cielo.
3
Oh ojos, que la tierra, almacén solar, quemó,
con la carga de lluvia de todos los ojos cargados,
cubiertos ahora de hilos, de telas
hiladas por las arañas trágicas
del presente ...
4
En la cuenca de mi mudez
pon una palabra
y levanta grandes bosques a ambos lados,
que mi boca
entera quede en la sombra.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada




Sombra rosas sombra
Bajo un cielo extraño
sombra rosas
sombra
sobre una tierra extraña
entre rosas y sombra
dentro de un agua extraña
mi sombra
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García
 
Sólo cosas sombrías
Como Orfeo, toco
en las cuerdas de la vida la muerte,
y ante la belleza de la tierra
y de tus ojos, que administran el cielo,
sólo sé decir cosas sombrías.
No olvides que también tú, de pronto,
aquella mañana, cuando tu lecho
todavía estaba húmedo de rocío y el clavel
dormía junto a tu corazón,
viste el río oscuro
pasar a tu lado.
La cuerda del silencio,
tensada sobre la ola de sangre,
puso manos en tu corazón sonante.
Transformado quedó tu rizo
en la cabellera de sombras de la noche,
los copos negros de las tinieblas
nevaron tu semblante.
Y mi lugar no está a tu lado.
Ahora nos lamentamos los dos.
Pero como Orfeo, sé
junto a las cuerdas de la muerte la vida,
y en mí reverbera el azulado
de tu ojo por siempre cerrado.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada


Temprano mediodía
Silencioso verde a el tilo en el verano inaugurado,
muy apartada de las ciudades tiembla
el brillo opaco de la luna diurna. Ya es mediodía,
ya se agita en la fuente el chorro,
ya se alza bajo el destrozo
el ala maltratada del pájaro de fábula,
y la mano, desfigurada por tirar la piedra,
cae en el despertar del trigo.
Donde el cielo de Alemania ennegrece la tierra,
busca su ángel decapitado una tumba para el odio
y te entrega el cuenco del corazón.
Un puñado de dolor se pierde sobre la colina.
Siete años más tarde
te acuerdas nuevamente,
junto a la fuente, ante la puerta,
no mires demasiado profundamente,
se te saltarán los ojos.
Siete años más tarde,
en casa de amortajado,
apuran los ayer verdugos
el vaso dorado.
Se te hundirían los ojos.
Ya es mediodía, en las cenizas
dobla el hierro, sobre el mandril
está izada la bandera, y sobre la roca
del sueño ancestral, queda de aquí en adelante
forjada el águila.
Solo la esperanza, aquejada de ceguera, está acurrucada bajo la luz.
¡Rompe sus cadenas, guíala
ladera abajo, ponle
la mano sobre los ojos, que no la
abrase ninguna sombra!
Donde la tierra de Alemania ennegrece el cielo,
busca la nube palabras y llena el cráter de silencio
antes de que el verano las perciba bajo la llovizna.
Lo inexplicable recorre, en voz baja, el país:
ya es mediodía.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada

Todos los días
Ya no se declara la guerra,
se prosigue. Lo inconcebible
se ha hecho cotidiano. El héroe
permanece alejado de los combatientes. El débil
ha avanzado hasta las zonas de fuego.
El uniforme de diario es la paciencia,
la condecoración, la mísera estrella
de la esperanza sobre el corazón.
Se concede
cuando ya no pasa nada,
cuando el fuego nutrido ha enmudecido,
cuando el enemigo se ha hecho invisible,
y la sombra del armamento eterno
oscurece el cielo.
Se concede
por abandonar las banderas,
por el valor ante el amigo,
por revelar secretos indignos
y desacatar
toda orden.
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada


Toma de tierra
Llegué a las dehesas
cuando ya era de noche,
olfateando en los prados la hierba
y el viento antes de levantarse.
Ya no pastaba el amor,
las campanas se habían extinguido
y los haces de hierba endurecido.
En el suelo había un cuerno clavado
por el obstinado animal de guía
hundido en la oscuridad.
Lo saqué de la tierra,
lo alcé al cielo
con todas mis fuerzas.
Para llenar este país
del todo con sonidos
toqué el cuerno,
dispuesto a vivir en el viento venidero
y bajo los tallos ondeantes
de cualquier procedencia.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García

Una especie de pérdida
Usados en común: estaciones del año, libros y una música.
Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una
cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados,
gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y
siempre alargada la mano.
De inviernos, de un septeto vienés y de veranos me he
enamorado.
De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado
irrevocables,
he adornado un algo y he sido devota delante de una nada,
(-de un periódico doblado, de las cenizas frías, del
papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.
De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis
vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi
cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría.
No te he perdido a ti,
sino al mundo.
De "Invocación a la Osa Mayor" Ediciones Hiperión 2001
Versión de Cacilia Dreymüller y Concha García
Vuelo nocturno
Nuestro campo es el cielo,
arado con el sudor de los motores,
frente a la noche,
bajo la intervención del sueño.
Soñado sobre calvarios y piras,
bajo el tejado del mundo, cuyas tejas
se ha llevado el viento -y ahora, lluvia, lluvia, lluvia
en nuestra casa y en los molinos
los ciegos vuelos de los murciélagos.
¿Quién vivía allí? ¿Quién tenía límpidas las manos?
¿Quién resplandecía en la noche,
fantasma a los fantasmas?
Al abrigo del plumaje de acero, interrogan
instrumentos el espacio, relojes y escalas,
la maleza de nubes, y roza el amor
el lenguaje olvidado de nuestro corazón:
corto y largo largo... Durante una hora
bate granizo el tímpano del oído,
que, desafecto a nosotros, escucha y distorsiona.
No ha desaparecido el sol ni la tierra,
solo se han movido como astros, irreconocibles.
Nos hemos remontado de un puerto
en que no cuenta el retorno,
ni la carga ni la pesca.
Las especias de la India y las sedas del Japón
les pertenecen a los comerciantes,
como los peces a las redes.
Pero se percibe un olor
que se anticipa a los cometas,
y el tejido del aire
desgarrado por el cometa caído.
Llámalo estado de los solitarios
en que se lleva a cabo el asombro.
Nada más.
Nos hemos remontado, y los conventos están vacíos
desde que toleramos, una orden, que no salva ni enseña.
Actuar no es asunto de los pilotos. Tienen la vista fija
en las bases y extendido sobre las rodillas
el mapa de un mundo al que nada hay que añadir.
¿Quién vive ahí abajo? ¿Quién llora...?
¿Quién pierde la llave de la casa?
¿Quién no encuentra su cama, quién duerme
sobre los umbrales? ¿Quién, cuando llega la mañana,
se atreve a interpretar la estela de plata: mirad, por encima de mí...?
Cuando el agua impulsa de nuevo la rueda del molino,
¿quién se atreve a recordar la noche?
De "El tiempo postergado" Ediciones Cátedra S. A. 1991
Versión de Arturo Parada

"Hoffnung" von Friedrich Schiller

Traducción: "Hoffnung" de Friedrich Schiller


















Johann Christoph Friedrich Schiller, desde 1802 von Schiller (Marbach am Neckar, 10 de Noviembre de 1759 – Weimar, 9 de Mayo de 1805), fue un poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán. Se le considera junto a Goethe el dramaturgo más importante de Alemania, así como una de las figuras centrales del clasicismo de Weimar. Muchas de sus obras de teatro pertenecen al repertorio habitual del teatro en alemán. Sus baladas se cuentan entre los poemas más famosos.

Original:

Es reden und träumen die Menschen viel
Von bessern künftigen Tagen,
Nach einem glücklichen goldenen Ziel
Sieht man sie rennen und jagen.
Die Welt wird alt und wird wieder jung,
Doch der Mensch hofft immer Verbesserung.

Die Hoffnung führt ihn ins Leben ein,
Sie umflattert den fröhlichen Knaben,
Den Jüngling locket ihr Zauberschein,
Sie wird mit dem Greis nicht begraben,
Denn beschließt er im Grabe den müden Lauf,
Noch am Grabe pflanzt er - die Hoffnung auf.

Es ist kein leerer schmeichelnder Wahn,
Erzeugt im Gehirne des Toren,
Im Herzen kündet es laut sich an:
Zu was Besserm sind wir geboren!
Und was die innere Stimme spricht,
Das täuscht die hoffende Seele nicht.

--

Traducción / Interpretación:

Hablan los hombres, y sueñan
con días futuros mejores.
tras dorada y risueña
llegada, ellos aspiran y corren.
El mundo es viejo, y otra vez joven,
Mas siempre esperamos que todo mejore.

La Esperanza a la vida nos trae,
en rededor del muchacho's alada,
al joven su magia le atrae,
y con el cano no es sepultada.
Ya que'n la tumba la vía termina,
mas en esta su esperanza germina.

No es vacía ilusión que adula,
alojada en la mente de estultos,
en mí una voz habla segura:
"¡A lo Bueno vinimos al mundo!"
Y lo que nos digan las propias entrañas,
al alma alentada no burla ni engaña.



Lyrics, based on Schiller's poem, used by Novalis Band: "Die Welt Wird Alt Und Wieder Jung"
 
 
Die Menschen reden und träumen viel
Von einem glücklichen, goldenen Ziel
Man sieht sie rennen und jagen
Nach besseren Tagen

Die Welt wird alt und wieder jung
Doch der Mensch hofft immer auf Besserung

Die Hoffnung führt sie ins Leben ein
Umflatternd mit fröhlichen Gaben
Und ewig lockt dieser Zauberschein
Kein Tod lässt ihn begraben

Die Welt wird alt und wieder jung
Doch der Mensch hofft immer auf Besserung

Es ist kein leerer, schmeichelnder Wahn
Im Herzen kündet es laut sich an
Denn was die inn're Stimme spricht
Das täuscht die hoffende Seele nicht

Die Welt wird alt und wieder jung
Doch der Mensch hofft immer auf Besserung
Auf Besserung

Saturday, June 28, 2014

HÖLDERLIN: LA NOCHE SAGRADA

6.2.07 [




1.

DEL POETA CRECIDO EN BRAZOS DE LOS DIOSES

En una tierra plena de naturaleza, en Lauffen junto al Neckar ("Despertó entre tus valles a la vida mi corazón"), un año después que Napoleón Bonaparte, con obra en desarrollo de los filósofos Rousseau y Kant y con Goethe y Schiller (los dos grandes escritores clásicos alemanes) en actividad, el mismo año que Beethoven, dos años antes que Novalis (el gran poeta de la noche y el romanticismo),  más precisamente el 20 de marzo de 1770, nació el poeta Johann Christian Friedrich Hölderlin.
Cuando tiene dos años de edad fallece su padre. Su madre se vuelve a casar pero al poco tiempo también muere su padrastro, en 1779, cuando Hölderlin tiene nueve años, por lo que vive doblemente esa orfandad.
"He desplegado mi orfandad como un mapa" dice un verso de un poema de Alejandra Pizarnik que ilustra una carencia (y también un camino) que marcará la vida del poeta. (Consultar "Hölderlin y el problema del padre" de Jean Laplanche).

"Cuando yo era niño
un dios solía salvarme
del griterío y la cólera de los hombres;
entonces jugaba tranquilo y bueno,
con las flores del bosque
y las brisas del cielo
jugaban conmigo(...)

Me daba la bienvenida
la armonía del bosque
y aprendía a amar entre las flores.
He crecido en los brazos de los dioses".

(Fragmento del poema "Cuando yo era niño".)

Tengamos en cuenta que la producción que hará famoso a Hölderlin fue redactada en la primera mitad de su vida. Vivirá el resto de sus años loco,  encerrado por propia voluntad, en la torre de la casa de un carpintero, en un cuarto con vista a las estaciones.
Antes de enloquecer vivirá un amor con Susette Gontard a quien bautizará con el nombre platónico de Diótima.

Destacamos ciertos rasgos de la personalidad del poeta evidenciados desde sus primeros años: la hipersensibilidad, las oscilaciones de carácter y marcada tendencia a una soledad que luego será definitiva. La producción de Hölderlin abarca los poemas de juventud, las grandes elegías, los últimas odas e himnos, los poemas de la locura, traducciones del griego, una gran novela: Hyperión, una obra de teatro incompleta: la tragedia de Empédocles y algunos ensayos fragmentarios.

Cuando Hölderlin tiene cuatro años Goethe publica Werther, la novela que será piedra de toque del romanticismo,  movimiento del que después el mismo Goethe se apartará, no queriendo ser identificado con "los poetas de las tumbas y la noche". Y dentro del contexto alemán de ese tiempo ocupa el lugar de "clásico" junto a Schiller. Goethe no tendrá una buena relación con Hölderlin (lo calificará de "espíritu confuso"), en cambio Schiller adoptará una actitud protectora y Hölderlin publicará en su revista "Thalia" los fragmentos del Hyperion.

Destacamos que la onda expansiva del estallido de aquellos días conforman un todo cuyos efectos perduran hasta hoy. El romanticismo reacciona contra la ilustración, contra el enciclopedismo.
Si alguna vez fue definido como "el hijo problemático de la ilustración", Hölderlin bien podría ser calificado como un fruto extraño del romanticismo. Más cerca del clasicismo. Las definiciones han variado acerca de la filiación de Hölderlin, pero tal vez lo más preciso sea decir que queda situado entre los neo clásicos y los románticos, o que fue un romántico helenista (por haber puesto su mirada en la Grecia Antigua) o un romántico diurno en contraposición a la característica propiamente nocturna del romanticismo.

(APARTADO: UN PUNTO DE INFLEXIÓN:

El poeta Novalis es la esencia misma del romanticismo. Contemporáneo de Hölderlin pero muerto muy joven, pierde a su prometida Sophie, de tan sólo 13 años, y hace de la poesía un absoluto, una religión a través de la cual intenta acompañar a su amada en la muerte. En sus célebres "Himnos a la noche", luego de describir vagamente la naturaleza "solar", escribe: "Pero me vuelvo hacia el valle, a la sacra, indecible, misteriosa Noche". Esta "elección", tan desesperada como una iluminación a la inversa o una revelación de paradojal oscuridad, hace tal vez al punto de inflexión que prefigura la estética decadente y sombría de los malditos, de Baudelaire y Poe o la noche como ámbito predilecto de toda manifestación poética. Esa "declaración de principios" de habitar la noche difiere de la concepción poética de Hölderlin aunque ambos poetas tuvieran el concepto de "poeta sacerdote" o incluso concibieran a la poesía como un absoluto. Intuyo que esa inflexión, esa sola inflexión, contiene algo de la violencia sádica del conde de Lautreamont ("he hecho un pacto con la prostitución para sembrar el desorden en las familias"), el desprecio adolescente de Rimbaud ("senté a la belleza sobre mis rodillas y la encontré amarga y la injurié") y "los paraísos artificiales” de Baudelaire con su estética de tugurios y prostitutas enfermas que viven en sus poemas).

En 1784 Hölderlin ingresa al internado confesional luterano pues la madre ha decidido para él la carrera de pastor protestante.

Es delicado, de modales distinguidos, algo lejano y huidizo,
dotado para la música, ejecuta el violín y el piano.
Pronto muy pronto se aboca al estudio de la cultura griega.
Casi como si

creciera en los brazos de los dioses....

En la adolescencia mantiene una relación con Louise Nast, con quien se compromete. Louise era la hija del encargado del convento - colegio al que ingresa Holderlin en 1786. La relación dura tres años con un apasionamiento propio del carácter del poeta.

CARTA DE HÖLDERLIN A LOUISE NAST (FRAGMENTO)

19 de enero de 1789
"Me siento tan bien cuando pienso cuan a menudo esperaba en aquel pequeño lugar, tan pacientemente y a la vez tan embargado por la más profunda ansia, hasta que divisaba al amor en la ventana, y de que modo me encantaba el pensamiento de que tu no contemplabas otra cosa en todo el ancho mundo mas que a tu Hölderlin, que solo yo habito en ese pecho - Louise, Louise ¡Y cuando te veía saliendo de tu casa y caminando por el claustro - lo siento todo todavía tan vivamente -, el paso majestuoso y bello, los ojos llenos de amor mirando hacia mí y la esperanza de las horas felices grabada tan claramente en tu rostro- y como se desvanecían para nosotros tierra y cielo en el silencio y en el crepúsculo".

Los desequilibrios anímicos y "los deberes que exige la vocación de escritor" parecen ser el "argumento" para la ruptura de la relación.

La relación era "aprobada" por la madre de Hölderlin. Cuando este tiene 21 años, en una carta a su madre le dice recordando a la muchacha:
"...no esperaba ser feliz en el estado de hombre casado en una tranquila parroquia..."

La hija del rector del seminario de Tubingen, Elise Lebret fue otro amor de Hölderlin con quien se produjo un abundante intercambio de cartas que después de la relación fueron reclamadas por la muchacha... para ser destruidas...

Tomamos algunos fragmentos de las obras de Hölderlin que nos aproximan al concepto heideggeriano de "poetizar la esencia de la poesía".

"pero si logro plasmar lo más querido
y sacro entre todo, la poesía

entonces sonreiré satisfecho a las feroces
sombras, aunque debiera dejar
en el Umbral mi voz. Un solo día
habré vivido entre los dioses. Y eso basta".

(Fragmento de "A las parcas").

"(...)los poetas son ánforas sagradas
donde se guarda el vino de la vida,
el espíritu de los héroes".

(fragmento de "Bonaparte").

"Pero el mar quita y da memoria
y el amor también fija ojos atentos
Pero lo que permanece lo fundan los poetas".

(fragmento del poema "Recuerdo" que enseguida nos hace pensar en la versión heideggeriana de ese verso: "Poesía es fundación del ser por la palabra").

Una vez más, como en la elegía "Pan y vino", son los poetas quienes llevan la antorcha del dios del vino, peregrinando de tierra en tierra en la noche sagrada, siguiendo el rastro de los dioses huidos.

TUBINGEN

A los dieciocho años se hace amigo de Hegel y Scheeling, en el seminario de teología de Tubingen.
Crean el "club de amigos de Kant" deslumbrados por el filósofo y plantan un árbol en torno al cual bailan al estallar la Revolución Francesa.

Se ha escrito mucho acerca de la influencia de Hölderlin sobre su amigo Hegel, con quien mantenía conversaciones hasta la madrugada. Más allá de que es útil para los estudiosos comparar obras de naturaleza tan diferente, en este humilde apunte prefiero quedarme con este fragmento del gran poema "Eleusis", del filósofo a su amigo poeta, recordando los días juveniles.

ELEUSIS (fragmento del poema que le dedicara Hegel a Holderlin)
"Y tu imagen, querido, se presenta ante mí; tu imagen
y el placer de los días que han huido, aunque pronto los borra
la dulce espera de volver a vernos...
Se me presenta la escena del abrazo
anhelado, fogoso; más tarde las preguntas, el interrogatorio
más profundo, recíproco,
tras cuanto en actitud, expresión y carácter
el tiempo haya cambiado en el amigo... placer de la certeza
de hallar más firme, más madura aún la lealtad de la vieja alianza, alianza sin sellos ni promesas,
de vivir solamente por la libre verdad..."

JENA (1795)

Asiste a los cursos del filósofo Fichte, cosa que también hace el poeta Novalis en medio de una agitación intelectual pocas veces vista. Allí tal vez podría vivir de su trabajo de escritor en oposición a lo que deseaba su madre: el trabajo de pastor protestante. De pronto, en lo que es visto por muchos como su primera crisis psicótica, abandona la ciudad y se refugia en la casa de su madre.

HIPERION

Con su novela Hiperión, Hölderlin quiso llegar a una "tierra no descubierta" en el terreno de la poesía. Las interpretaciones sobre la novela, son tan amplias como (en palabras por demás resumidas) "un ímpetu revolucionario apto para una nueva concepción del estado" (Hegel) hasta "una nueva religión" (Dilthey). Se trata de una novela epistolar que una vez más desafía las clasificaciones. Citamos unas palabras imprescindibles del texto.

HIPERION A BERLAMINO

"(...)Ser uno con todo, esa es la vida de la divinidad, ese es el cielo del hombre.
Ser uno con todo lo viviente, volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, esta es la cima de los pensamientos y alegrías, esta es la sagrada cumbre de la montaña, el lugar del reposo eterno donde el mediodía pierde su calor sofocante y el trueno su voz, y el hirviente mar se asemeja a los trigales ondulantes.
¡Ser uno con todo lo viviente! Con esta consigna, la virtud abandona su airada armadura y el espíritu del hombre su cetro, y todos los pensamientos desaparecen ante la imagen del mundo eternamente uno, como las reglas del artista esforzado ante su Urania, y el férreo destino abdica de su soberanía, y la muerte desaparece de la alianza de los seres, y lo imposible de la separación y la juventud eterna dan felicidad y embellecen al mundo.
A menudo alcanzo esa cumbre, Berlamino. Pero un momento de reflexión basta para despeñarme de ella. Medito, y me encuentro como estaba antes, solo, con todos los dolores propios de la condición mortal, y el asilo de mi corazón, el mundo eternamente uno, desaparece; la naturaleza se cruza de brazos y yo me encuentro ante ella como un extraño, y no la comprendo.
¡Ojalá no hubiera ido nunca a vuestras escuelas! La ciencia a la que perseguí a través de las sombras, de la que esperaba con la insensatez de la juventud, la confirmación de mis alegrías más puras, es lo que me ha estropeado todo.
En vuestras escuelas es donde me volví tan razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea; ahora estoy aislado entre la hermosura del mundo, he sido así expulsado del jardín de la naturaleza, donde crecía y florecía, y me agosto al sol del mediodía.
¡Oh sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona y cuando el entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino".

DIOTIMA O EL LUGAR DEL AMOR

El gran amor de Hölderlin será Susette Gontard, mujer casada con el banquero Henri Gontard y madre de dos niños.
Inspiración del poeta quien le da el nombre platónico de Diótima "porque le enseña el amor".
Hölderlin es echado de la casa de Frankfurt a la que había llegado como preceptor cuando el banquero descubre la infidelidad y los amantes inventan todo tipo de estrategias y rituales para verse. Incluso Hölderlin se muda a una ciudad vecina, Hamburgo, para estar cerca de ella. Las constantes dificultades terminarán desgastando la relación y se separarán con efectos devastadores para ambos.
Las cartas de Hölderlin a su musa se han perdido. Se conservan las de ella y leyéndolas uno comprende que su personalidad deslumbrara al poeta.

CARTAS DE SUSETTE GONTARD (DIOTIMA) A HÖLDERLIN

"Entonces me asaltó el deseo de elevar, por medio de palabras escritas para ti, un monumento que fuera imborrable, y que el tiempo, que todo lo cambia, preservase inalterado".

"Ayer tuve que pensar mucho sobre la pasión, La pasión del más excelso amor no puede seguramente encontrar nunca satisfacción sobre esta tierra. ¡Siéntelo conmigo! Buscarla sería una locura....¡Morir juntos!... Pero, silencio, suena a desvarío, y sin embargo es tan cierto...: es esa satisfacción.
Pero tenemos deberes sagrados con este mundo. No nos queda otra cosa fuera de la más dichosa fe mutua y la creencia en la todopoderosa esencia del amor, que nos guiará invisiblemente toda la eternidad y nos unirá más y más".

"...la fe en el amor nos tiene que hacer respetar lo inexplicable".

"El mes que viene volverás probablemente a intentarlo; tal vez puedes enterarte entonces por Hegel de si estoy sola de nuevo".

"Leyendo me he dado cuenta que tú también denominas a tu querido Hiperión novela cuando yo siempre lo he visto como un bello poema".

"...si llegases a introducirte en alguna vía que te diese fama y fuese útil para el mundo , todas mis lágrimas por ti se convertirían en lagrimas de alegría ..."

"¿Vendrás? Sin ti el lugar entero está mudo y vacío. ¡Y tengo tanto miedo!: ¿cómo podré volver a encerrar dentro de mi pecho los sentimientos que palpitan en él con tanta fuerza por tu causa? ¡Si no llegaras a venir!...
¡Y si vienes!; también es difícil mantener el equilibrio y no sentir con excesiva viveza. Prométeme que no regresarás más y que te volverás a marchar de aquí con calma, porque si no sé esto, la enorme tensión y la intranquilidad me mantendrán hasta la madrugada a la ventana, y finalmente no nos queda otro remedio que apaciguarnos de nuevo. Por lo tanto, deja que sigamos nuestros caminos con confianza y que nos sigamos sintiendo felices en medio de nuestro dolor y deseemos que éste permanezca con nosotros mucho tiempo, porque en él sentimos con plena fuerza y nobleza. ¡Adiós! ¡Adiós! Te doy mi bendición".

A MANERA DE EPÍLOGO DE LA RELACIÓN

En verdad, dos años después de escribir esta carta Susette Gontard murió y Hölderlin enloqueció. Pero ambos han quedado inmortalizados en su amor, tal como sugería Susette con la intuición propia de una sacerdotisa, no solo en las cartas sino también en el plano literario, en los poemas que Hölderlin le dedicara a su Diótima y también en la manera sorprendente en que vida y obra se confunden en el Hiperión. Volveremos sobre estos temas.


SEGUNDA PARTE
BAJO LAS TORMENTAS DE DIOS


1.

"Desde la mañana,
desde cuando somos un diálogo y oímos los unos de los otros.
mucho ha sabido el hombre más pronto seremos canto".
(fragmento del himno de Hölderlin "Fiesta de la paz". )

"El canto es existencia".
(Rainer María Rilke, "Sonetos a Orfeo".)

Vuelvo sobre unas frases del Hiperión por sus múltiples resonancias
(budistas? panteístas? fichteanas? románticas? presocráticas? proféticas? revolucionarias? y etc., etc., etc...):
...A menudo alcanzo esa cumbre. Pero un momento de reflexión basta para despeñarme de ella...
...¡Ojalá no hubiera ido nunca a vuestras escuelas!...
...En vuestras escuelas es donde me volví tan razonable, donde aprendí a diferenciarme de manera fundamental de lo que me rodea....
...¡Oh sí! El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona...

Y a propósito retomo a otro fragmento de la novela Hiperión que un concurrente al encuentro relacionara con Heráclito:
"Ser uno con todo lo viviente, volver, en un feliz olvido de sí mismo, al todo de la naturaleza, esta es la cima de los pensamientos y alegrías,
¡Ser uno con todo lo viviente!"

Leemos entonces este fragmento de Heráclito:

"Si no me habéis oído a mí sino al sentido,
entonces es sabio decir en el mismo sentido: Uno es Todo".

Nos lleva por lógica a la gran conferencia de Heidegger (Logos, fragmento 50) que analiza este fragmento del filósofo presocrático:
"Una vez, en los comienzos del pensar occidental, la esencia del lenguaje destelló a la luz del ser. Una vez, cuando Heráclito pensó el Logos como palabra directriz para, en esta palabra, pensar el ser. Pero el rayo se apagó repentinamente. Nadie tomó la luz que él lanzó ni la cercanía de aquello que él iluminó.
Sólo veremos este rayo si nos emplazamos en la tempestad del ser. Pero hoy en día, todo habla en favor de que el único esfuerzo del hombre es hacer a un lado esta tempestad. Se hace todo lo posible para disparar contra las nubes con el fin de tener calma ante la tempestad. Pero esta calma no es ninguna calma. Es sólo una anestesia; una anestesia contra el miedo al pensar".

El rayo, la tempestad, las tormentas de Dios, vamos hacia este poema de Hölderlin no por oscuro menos bello:

EL POETA (Wie wenn am Feiertage...)

Como cuando en día de fiesta, a ver el campo
va un labrador, por la mañana, después
que en la noche tibia los rayos helados cayeron
sin cesar, y a lo lejos aun suena el trueno,
entra el torrente de nuevo en sus márgenes,
y fresco el suelo verdea,
y de la lluvia alegre del cielo
gotea la viña, y brillando
en el tranquilo sol se alzan los árboles del bosque:

así estáis bajo la tempestad fertilizadora
vosotros, los que no educa ningún maestro, sino
maravillosamente omnipresente, en leve abrazo,
la potente Naturaleza de hermosura divina.
Por eso cuando ella parece dormir, en ciertos tiempos del año,
allá en el cielo o bajo las plantas o los pueblos,
también se entristece el rostro de los poetas;
parecen estar solos, pero la presienten siempre.
Pues presintiéndose reposa ella misma.

¡Pero ahora amanece! Yo esperé y lo vi venir,
y sea mi palabra lo que vi, lo sagrado.
Pues la naturaleza, que, más antigua que los tiempos,
está sobre los dioses del occidente y del oriente,
ha despertado ahora con ruido de armas,
y desde lo sumo del éter hasta lo hondo del abismo,
según firmes leyes, como otrora, engendra en el sagrado Caos,
se siente de nuevo la exaltación,
de nuevo, la creadora de todo.

Y como brilla un fuego en la mirada del hombre
cuando se arroja a lo alto, así
por los nuevos signos y los hechos del mundo
ahora un fuego se enciende en el alma del poeta.
Y lo que ocurrió antes, pero apenas fue sentido,
ahora por fin se hace manifiesto,
y las que nos labraban riendo el campo,
en apariencia de siervo, son reconocidas,
las vivificadoras, las fuerzas de los dioses.

¿Les preguntas? En la canción clama su espíritu,
al crecer con el sol del día y la tibia tierra,
y los temporales que van por el aire y otros
que, más preparados en las honduras del tiempo,
y más henchidos de numen, y más comprensibles para nosotros,
marchan entre el cielo y la tierra y entre los pueblos.
En paz están lográndose pensamientos del espíritu común
en el alma del poeta.

Para que súbitamente tocada ésta, conocedora
de lo infinito ha largo tiempo, sacudida
por el recuerdo e inflamados vosotros por sagrado rayo,
el fruto nacido en el amor, la obra de los dioses y los hombres,
el cántico encendáis, que de ambos dé testimonio.

Así cayó, según cuentan los poetas, su mirada en la casa
de Semele cuando ella anheló ver realmente al dios
y, divinamente tocada, parió
al fruto de la tormenta, el divino Baco.

Y por eso ahora beben fuego celestial
sin peligro los hijos de la tierra.
Pero a nosotros nos toca, bajo las tempestades de Dios,
¡oh poetas!, permanecer con la cabeza descubierta,
tomar el rayo del padre, a él mismo, con nuestra propia mano,
y entregar al pueblo, velados en la canción,
los dones celestes. Porque sólo nosotros somos de corazón limpio
como los niños, y nuestras manos son inocentes;
participando del rayo del padre, que, puro, no lo quema,
y de los dolores de un dios, con hondo sacudimiento,
permanece empero firme el eterno corazón.

(Versión de José Mª Valverde)

Cito un pasaje de un reportaje publicado por el Diario La Nación a George Steiner, el 20 de julio de 2004:
"Heidegger: ¿cómo puede ser que los presocráticos, y tal vez Platón, Aristóteles, Píndaro, hayan dicho ya lo esencial, reduciéndonos a nosotros al estado de nota preliminar? Respuesta de Heidegger: se estaba todavía en un momento de la Historia del hombre en que el lenguaje guardaba relación con su origen misterioso, en que el ser era una luz a través del lenguaje".

Pensamos entonces, en este diálogo entre poesía y filosofía, que el poeta parece ser el encargado de tomar el rayo donde alguna vez alumbró la palabra inicial para entregarlo a un pueblo como un mediador entre hombres y dioses, tal la misión del poeta.

"Desde la mañana". Tal vez cuando el lenguaje tocaba el ser.

2.
ALGUNOS “HOMENAJES” AL POETA GUÍA

Transcribo estas hermosas palabras del filósofo Hans- Georg Gadamer sobre Hölderlin.

"Ningún otro de nuestros grandes poetas ha buscado como él la palabra, casi balbuciendo, ni interrumpido una y otra vez esa búsqueda tan desesperanzado.
Ningún otro estuvo como él tan penetrado por la incapacidad, por la imposibilidad de expresar aquello que vislumbraba. Quizá sea eso lo que en la palabra de este poeta nos conmovió en lo más profundo, a nosotros y al espíritu de nuestro tiempo. Es probable que eso tenga que ver con el hecho de que todos lo leyéramos y pensáramos en él como en alguien que, atravesando la distancia que nos separaba de nuestros poetas clásicos, era uno de los nuestros. Para Rilke y Trakl era algo natural escuchar esa manera de decir de un poeta que intenta fijar en la palabra, en visiones siempre nuevas cada vez, su propia y oprimida imposibilidad...y lo consigue.
Para nosotros fue también y siguió siéndolo, el precursor del descubrimiento nietzscheano del sustrato de lo dionisíaco de lo apolíneo en la cultura griega.
Lo que para él significaba hablar es quizás la forma primigenia de hablar en términos absolutos. Hablar es buscar la palabra. Encontrarla es siempre una limitación. El que de verdad quiere hablar a alguien lo hace buscando la palabra, porque cree en la infinitud de aquello que no consigue decir y que, precisamente porque no se consigue, empieza a resonar en el otro. Algo de esta sabiduría del balbucir y enmudecer sea tal vez la herencia que nuestra cultura espiritual deba transmitir a las próximas generaciones".

Escribe Albert Beguin en su célebre ensayo "El alma romántica y el sueño":
"...Pero hay un instante, el del amor, que restituye la luz del paraíso primitivo y pone fin las disonancias. Presentida desde siempre la imagen divina de Diótima aparece en la noche y disipa las tinieblas..."
"...Después, a medida que sufre más la tortura de verse alejado de ese esplendor, incorpora a él más estrechamente la figura de Cristo.
Entre todos los poetas de su tiempo, Hölderlin fue acaso el único que tuvo el sentido íntimo del mito, el sentido de los dioses hasta el punto de percibir en los hombres menos realidad que en las figuras celestiales".
“La noche no es para Hölderlin el reino sagrado del las revelaciones. La noche simboliza para él la larga época de la historia humana de la cual se retiraron los dioses y vive en espera del alba nueva que vendrá...”

Citamos entonces la gran elegía "Pan y vino"

"Pero hemos llegado tarde, amigo mío. Sí, los dioses viven,
pero allá, más allá de nuestra frentes, en el seno de otro mundo.
Allá cumplen eternamente sus actos, y el cuidado que tienen de nosotros
parece tan leve, porque son muy delicados esos huéspedes del cielo.
Un vaso frágil no es capaz de contener su perpetua presencia:
sólo en breves instantes puede el hombre sufrir la plenitud divina"

"y tú dices ¿para qué poetas en tiempo de penuria?
pues ellos son como los sacerdotes del dios del vino
que peregrinaban de tierra en tierra en la noche sagrada"

Por su parte, Octavio Paz, en "Los hijos del limo" (1986), afirma: "El tema de Hiperión es doble: el amor por Diótima y la fundación de una comunidad de hombres libres. (...) El punto de unión entre el amor a Diótima y el amor a la libertad, es la poesía. Hiperión no sólo lucha por la libertad de Grecia sino por la instauración de una comunidad de hombres libres. La palabra poética es mediación entre lo sagrado y los hombres, y así es el verdadero fundamento de la comunidad".

“Las preguntas de los ángeles son las que han provocado la irrupción de los demonios".
(René Char)

"Fue la suya una creación profética. Su obra es la precursora del estilo rítmico de un Nietzsche, de la lírica de Verlaine, un Baudelaire y de todo lo que hoy pugna por encontrar la más moderna poesía. Sentado junto a los tranquilos arroyuelos, que acompañaban con su suave murmullo la canción de su alma, recreando en sus ritmos las líneas serenas y dulces de las montañas del sur de Alemania, Holderlin fue encontrando poco a poco esta nueva forma".
(Wilhem Dilthey)

"Leí a Hölderlin. Tiene algo de oracular..." "Gusto por expresiones como "lo incierto" "lo devastado" "lo sagrado", frecuentes en Trakl, Hölderlin, reminiscencias de la metafísica, de vida antigua..."
(Alejandra Pizarnik, Diarios)

“Hablar sobre el poema querría decir: desde lo alto, y por tanto desde fuera, averiguar qué es el poema.
¿Con qué derecho, con qué conocimiento podría ocurrir eso? Faltan ambas cosas. Por tanto, sería arrogancia querer hablar sobre el poema. Pero ¿qué hacer si no?...
...Más bien así: que nos dejemos decir por el poema en qué consiste su peculiaridad, en qué descansa...
Un poeta extraño, si es que no misterioso. Existe: se llama Hölderlin...
...En la poesía de Hölderlin experimentamos poéticamente el poema. «El poema» - esa palabra revela ahora su ambigüedad. «El poema» puede significar: el poema en general, el concepto de poema, válido para toda la literatura universal. Pero «el poema» puede significar también: el poema excepcional, marcado por el hecho de que él solo nos afecta por destino, porque él nos poetiza a nosotros mismos el destino en que estamos, lo sepamos o no, tanto si estamos dispuestos a aceptar un destino en él como si no.”
(Martin Heidegger)

"En la inacabada tragedia Empédocles, el poeta nos despliega su naturaleza propia. La muerte de Empédocles es una muerte nacida de un orgullo divino, de un desprecio hacia los hombres, de un estar harto de la tierra, y de un panteísmo. La obra entera siempre que la he leído, me ha conmovido de una manera muy especial: una majestad divina alienta en ese Empédocles".
(Friedrich Nietzsche, a los 17 años, recomendando a su poeta preferido cuando Hölderlin aún era casi desconocido).

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He mantenido una breve correspondencia con el prestigioso y joven dramaturgo argentino Alejandro Tantanián. Ganó un premio por su obra sobre Hölderlin llamada "Un cuento alemán". Ante las palabras que le manifesté "a veces es mejor la pluma de un buen dramaturgo que la de cualquier biógrafo", me envió gentilmente el texto completo de su obra. Cito el pasaje donde describe la muerte de Diótima.

“Frente a la casa Gontard, frente a la boca abierta de la sirvienta horrorizada dice Höl­derlin son tiempos finales, gentil señora, y por eso vengo a rescatar a la única per­sona que puede descansar sobre mi cuerpo, usted sabe a quién me refiero, y mira a la sirvienta, mira los ojos de la sirvienta y dice yo soy aquel que amó a la señora de esta casa, ella me enseñó una verdad, leve, como la respiración de los dio­ses, la verdad de los labios buscando otros labios y son tiempos finales, dice sobre el rostro en tensión de aquella pobre mujer, llame a la señora y dígale, Honorable Excelencia, que tenga a bien presentarse a esta puerta, frente a mi humilde persona que yo sa­bré tomarla entre mis brazos y conducirla hasta el lecho donde descansará, dice, por siempre, junto a mí, dijo. La sirvienta dijo entonces: la señora Susette ha muerto, se­ñor, hace seis meses.
Y él baja la cabeza, así, lentamente.
Y calla.
Un largo silencio se apodera de la casa.
Es el silencio de Hölderlin.
Y de alguna extraña manera el tiempo se detiene.

Largo silencio.

La cabeza baja, el mentón casi sobre el pecho, el viento sobre los cabellos inmóviles de barro. Luego levanta los ojos del piso y los cierra, se deja acariciar por el per­fume que sale de la casa.
Hölderlin abre los ojos y los hunde más allá de aquella mujer, más allá de aquella puerta y dice suave­mente: Diótima, querida Diótima, ése era el nombre que él supo darle en las cartas, el nombre de papel, decía ella, Diótima dice, tal vez puedas oírme, quizás me confunda en tu nombre por siempre, me di­suelva sin pausa entre las letras de tu nombre, digo, dice él, Diótima. Ya es tarde, ha caído la sombra sobre el día y ahora reinará el sueño, para siempre. Pongo fin a este camino, aquí, delante de esta puerta, frente a esta Excelentísima Dama, yo decido perderme en un labe­rinto de madera, Diótima amada, eres aire hoy y yo seré aquello que acaricies, una ventana sobre las aguas del río, unas pocas palabras sobre unos pocos papeles, melodías sobre un piano, un lugar en el silencio y esta carne que se disuelve, se duerme, amada Dió­tima. Llegué tarde, dice, no pude besar tus labios que ahora be­san la tierra, sólo resta decir gracias, Dignísima Dama, hacer esta profunda reve­ren­cia, dice e inclina su cuerpo así, y dar la espalda a esta puerta, a este jardín, a esta calle, dice.
Dar la espalda, dice.
Y se dirige a la casa del carpintero, a orillas del río y pide un cuarto para toda la eter­nidad.

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Lamentaciones de Menon por Diótima (fragmentos de la elegía de Hölderlin)

"Día tras día, mi alma se esfuerza en busca de algo nuevo,
Y hace tiempo he interrogado a todos los senderos del país;
he visitado todas las alturas, las sombras
Y los manantiales; implorando tranquilidad...
¿nadie Puede alejar de mi frente el sueño doloroso?...
...Y a aquellos que aman les es concedida una vida diversa.
Porque todos ellos, los días y años de las estrellas, estaban Ligados a nosotros,
Diótima, con lazos íntimos y eternos...
...Por eso vago errante, y así como las sombras debo vivir...
...Insensible y mudo como los niños, paso sentado todo el día,
...Mucho es encontrar lo grande, y mucho queda aún, y quien así
Ha amado, debe seguir por la ruta que lleva hacia los dioses.
Y vosotras, horas sagradas, ¡acompañadnos!
¡Vosotros, graves Adolescentes!
¡Ah!, quedaos, presagios divinos,
Allá donde están las musas, de donde provienen héroes y amantes,
O también aquí, en esta isla húmeda de rocío, nos encontremos,
Donde los nuestros están reunidos en jardines floridos,
Donde los cantos son verdaderos y son más largas las bellas primaveras,
Y donde de nuevo se inicia un año de nuestra alma....”

ENTRE DOS CARTAS

1798 es el año en que Hölderlin fue echado de la casa de su amada Susette Gontard o Diótima, por el esposo de la dama, publicado ya el primer tomo su novela Hiperión. Un año antes se publicó la primera parte del Fausto de Goethe.
Hölderlin está trabajando en "La Tragedia de Empédocles" y en parte de lo mejor de su obra. Puede decirse que ha alcanzado cierta incuestionable madurez y voz como poeta.
Se muda a Hamburgo cerca de su amada para experimentar cierta cercanía a ella.
En esa época de plenitud creativa escribe a un amigo una carta cuyo tono sombrío no parece coincidir con los logros de su obra:

noviembre de 1798
"Lo que más ocupa ahora mi pensamiento y mi mente es lo vivo en la poesía. Noto hondamente lo lejos que estoy todavía de encontrarlo y sin embargo toda mi alma aspira a ello y muchas veces me emociono y tengo que llorar como un niño cuando siento reiteradamente que a mis descripciones les falta una u otra cosa, pero con todo no puedo encontrar los medios para salir del error poético por el que voy vagando.
Ah, el mundo ahuyentó mi espíritu retrayéndolo a su interior desde la temprana juventud y todavía padezco ese mal. Existe desde luego un hospital al que puede retirarse con honor cualquier poeta malogrado como yo: la filosofía.
Pero no puedo abandonar a mi primer amor, a las esperanzas de mi juventud, y prefiero caer sin mérito alguno, antes que separarme de la dulce patria de las musas de la que solo el azar me ha apartado.
...me acobarda demasiado la parte común y vulgar de la vida real..."


En 1802, viaja a Francia por un preceptorado. Repentinamente huye de Burdeos, donde cuentan que se lo ha visto haciéndole reverencias a las estatuas. Se aparece en su tierra natal con un aspecto que asusta a los suyos.
Es el momento donde se entera de la muerte de su amada Diótima.

Hölderlin busca refugio en la casa de su madre.
La madre se escandaliza al abrir la valija de Hölderlin y leer las cartas de Susette (Diótima) por esa relación "inmoral" con una mujer casada y se lo reprocha a Hölderlin sin saber que su "amada inmortal" había muerto. Entra en un viaje sin retorno.
Hölderlin echa violentamente a su madre y a todos los vecinos de la casa.
Esta es la ruptura definitiva de la relación.
La madre no se opondrá a que el poeta sea internado en Tubinga y ya no lo visitará en su posterior encierro.
En esos momentos de dolor y desgarramiento de la conciencia escribe, paradójicamente una carta a un amigo que es como una revelación o una iluminación. Esta carta, tanto como los textos que el poeta escribe en su colapso, son los que tomará Heidegger para sus célebres análisis.

"Querido mío:

Hace mucho que no te he escrito; mientras tanto, he estado en Francia y he visto la triste y solitaria tierra; los pastores del sur de Francia y algunas bellezas hombres y mujeres, que han crecido en la angustia de la duda patriótica y del hambre.
El poderoso elemento, el fuego del cielo y la calma de las gentes, su vida en la Naturaleza, y su limitación y contento, me han impresionado constantemente y, como se cuenta de los héroes, bien puedo decir que me ha herido Apolo.

...Lo atlético de la gente del Sur, en las ruinas del espíritu de la Antigüedad, me hizo más familiar con el ser auténtico de los griegos; conocí su naturaleza y su sabiduría, sus cuerpos, el modo como crecían en su clima, y las reglas con que defendían el genio demasiado animoso frente a la violencia de los elementos.

Me fue necesario, después de muchas agitaciones y sacudidas del alma, establecerme fijo, por algún tiempo...

La naturaleza de la patria me invade con tanto más poder cuanto más la estudio. La tormenta, no sólo en su aparición más alta, sino precisamente bajo este aspecto, como potencia y como figura, en las restantes formas del cielo, la luz en su actuación, nacionalmente y formando como principio de modo de destino, para que algo se nos haga sagrado, su impulso en ir y venir, lo característico de los bosques y la coincidencia en un lugar de diversos caracteres de la Naturaleza, de modo que todos los lugares sagrados de la tierra están reunidos en un lugar y la luz filosófica en torno a mi ventana es ahora mi gozo; ¡ojalá pueda retener cómo he venido hasta aquí!

¡Querido mío! Pienso que nosotros no vamos a comentar a los poetas hasta nuestro tiempo, sino que el modo de cantar en general va a tomar otro carácter, y que nosotros no prevalecemos porque nosotros, desde los griegos, empezamos otra vez, de modo ancestral y natural, a cantar propiamente con originalidad.

Pero escríbeme pronto. Necesito tus puros acentos. La psique entre amigos, el surgir del pensamiento en el diálogo es necesario a los artistas. Si no, no tenemos ninguno para nosotros mismos; por el contrario, pertenece a la imagen sagrada que formamos. Que te vaya bien.

Tu H."

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LA TRAGEDIA DE EMPEDOCLES (fragmento)

“¡Adiós!: esta es la última palabra de un mortal que os ama y que en estos instantes vacila entre vosotros y sus dioses que le llaman. Nuestro espíritu se resiste a la despedida. Los que no vuelven dicen siempre la verdad.

¿No conocéis el lenguaje de los dioses? Yo lo percibí al nacer a la vida y contemplarla, aún antes de aprender el lenguaje de los padres.

Siempre que meditaba en esta hermosa vida mi corazón sólo pedía una cosa a los dioses, que cuando mis fuerzas juveniles ya no pudieran soportar la sagrada dicha y, como a los antiguos favoritos del cielo la plenitud de mi espíritu se transformase en locura, entonces que enviaran a mi corazón un inesperado destino, como señal de que había llegado el tiempo de la purificación y el momento de salvarme y caminar hacia una nueva juventud, para que el amigo de los dioses no sirviese de juego a los hombres, ni fuese objeto de su burla y escarnio.

Por eso, no exijáis el retorno del hombre que os amó y vivió entre vosotros corto tiempo como un extraño, No exijáis que entregue lo sagrado de su alma a los mortales.

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SOPHIE Y DIOTIMA (LA NOCHE Y EL SOL)

Allí donde Novalis pierde a su amada adolescente Sophie y el cementerio donde se le aparece la niña es llamado por el poeta "tierra santa" y el lugar donde está enterrada "el santo sepulcro".
Para Novalis, su noche de bodas es la muerte, la noche, ese camino donde seguir los rastros de la amada.
En cambio Diótima es llamada la atenea y endiosada, deificada, helenizada, nombrada, mitificada, venerada como una deidad griega, dice H. que algún día su nombre irá unido a lo sagrado o será pronunciado junto a los dioses.
"Mis mortales ojos verán brillar el día en que tu nombre , oh Diótima será pronunciado junto a los dioses y con el de los héroes, ya que tú lo eres".
Tengamos en cuenta que Novalis sobrevive a su amada cuatro años en los que la nombra, se inmortaliza y la inmortaliza en su poesía.
Hölderlin sobrevivirá a Diótima más de treinta años.
Solo y sin dioses.

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Este conocido poema, como toda la obra de H. marca una inflexión en su vida (la mitad, justamente ) pero también un vislumbrar.

MITAD DE LA VIDA

Con sus peras doradas
cubierto de rosas silvestres
el paisaje en el lago se suspende.
Vosotros, cisnes gráciles
y embriagados de besos,
hundís en la sagrada
frescura de las aguas la cabeza.

¡Ay de mí! ¿Dónde iré a buscar las flores
cuando venga el invierno?
¿Dónde la luz del sol,
las sombras de la tierra?
Los muros se levantan
silenciosos, helados, y en el viento,
rechinan las veletas.

DE LOS RETRATOS

En el retrato célebre de Arthur Rimbaud vemos la soberbia adolescente, en Baudelaire la furia y la voluptuosidad,
algo de niñez aterrorizada en Pizarnik, en Novalis parecemos percibir su visión ausente en las bodas con la noche con lo oscuro la decisión de acompañar a la amada en la muerte
Mientras tanto, en el relato que conocemos de Holderlin distinguimos la lejanía, como esas personas que cuando nos miran están viendo más allá de nosotros, algo esquivo y temeroso, el más allá, algo azul en la mirada, azul como un mar en torno a Grecia...

“Pero tú, inmortal, aunque ya no te festeje la canción de los griegos, como entonces, resuena a menudo, ¡oh dios del mar!, con tus olas en mi alma, para que prevalezca sin miedo el espíritu sobre las aguas, como el nadador, se ejercite en la fresca dicha de los fuertes, y comprenda el lenguaje de los dioses,
el cambio y el acontecer;
y si el tiempo impetuoso conmueve demasiado violentamente mi cabeza,
y la miseria y el desvarío de los hombres estremecen mi alma mortal,
¡déjame recordar el silencio en tus profundidades!
(fragmento de la elegía El Archipiélago).

DE LAS AMISTADES

Hegel escribe en su diario tras una excursión por lo Alpes suizos que es incapaz de describir lo que ha visto.
Para eso están los poetas y en especial para eso estaba su amigo Hölderlin.
Como es lógico, Hölderlin jamás podría haber escrito un monumental tratado de filosofía como Hegel. Porque su pensamiento como sus ojos lejanos cristalinos casi agua tienden a la desintegración.
La poesía es lo que no puede ser tomado, lo que se sustrae a toda sistematización. Y si hay alguien capaz de describir un paisaje ese es Hölderlin.
Aún así Hegel le dedica un hermoso poema a su amigo. Y Hölderlin filosofa. Tanto que bien puede ser llamado el poeta filósofo o el poeta de los filósofos.

DEL PENSAMIENTO

El pensamiento lo atravesó, lo visitó se posó en él como un ave dubitativa, se multiplicó, se disgregó, se desdobló, mostró sus facetas más misteriosas; pero no se quedó, no podía quedarse no podía hacerlo
Entonces se hace lógico creer en eso del puro devenir o que “el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando piensa.”
Que hermoso sería comprender que no se es dueño de ningún pensamiento, de ningún conocimiento, que ello está allí, simplemente no ser dueño de ningún saber supuesto o fantaseado

INVENTARIO DE NOCHES

El idealismo mágico de Novalis. El idealismo absoluto de Hegel que nombra "esa noche que vemos cuando miramos a un hombre a los ojos". La noche oscura del alma en San Juan de la Cruz ("oh noche que guiaste, noche amable más que el alborada, oh noche que juntaste amada con amado, amada en el amado transformada").
La noche de García Lorca donde "la luna, luna", vela al niño gitano que muere, (el aire la vela vela, el aire la está velando).
La noche del galés Dylan Thomas que le escribe a su padre moribundo "No entres dócilmente en esa noche buena. Enfurécete. Enfuréce ante la agonía de la luz".
La noche pesadillesca, tenebrosa del gótico, el hijo siniestro del romanticismo, en la cumbre del gótico inglés que propicia el Frankestein de Mary Shelly, en la otra noche, la noche de tormenta en el castillo y los cuentos góticos entre Lord Byron y Percy y Mary Shelley. Pizarnik cuando, mucho más fiel a la escuela romántica que a la surrealista escribe "corazón de la noche, habla".
Todo este inventario de noches tiene particularidades en las cuales predomina algo de misticismo. La noche de Hölderlin es la de vivir en un mundo sin dioses, sin héroes, sin mitos. Por eso es la noche sagrada. Pero apunta a un alba, a un día, lejos, atrás hacia el futuro.

LOS AÑOS DE LA LOCURA (MITAD DE LA VIDA)

Luego de una breve estancia en una clínica de Tubingen, su amigo Sinclair le consigue un puesto simbólico de bibliotecario y luego se produce el encierro voluntario en la torre del carpintero- ebanista Zimmer, un hombre simple pero de buena cultura, en una habitación dentro de una torre a orillas del Neckar, cerca de donde había nacido.

Reniega de su nombre. Fecha poemas con cien años de adelanto.
"Cuenta Bettina Von Armim que cuando una princesa regaló un piano a Hölderlin este cortó, casi todas las cuerdas más dejó algunas y sobre ellas improvisaba. Así son los poemas de la locura. Quizás nadie haya visto nunca de forma tan transparente. Es la noche sagrada"escriben sus traductores al español.

Se llega cerca de su habitación. Parece que estuviera con alguien. Pero habla sólo. Y cuando el visitante entra se inclina y se deshace en reverencias.
Sigue teniendo ademanes suaves de nobleza.
Se entretiene arrancando hierba, jugando con la tierra.

Trata a los visitantes como Su Majestad, Su Santidad, Reverendo Padre.

Luego de comer deja la bandeja en el umbral. No acepta el regalo de una obras de Homero ni ningún objeto que altere su calma.

Se suele entretener horas y horas con su Hiperión. Cuenta su primer biógrafo. "Muchas veces me leía fragmentos, Cuando terminaba un párrafo comenzaba a decir con una mímica exagerada ¡Qué hermoso, qué hermoso, Vuestra Majestad! Luego continuaba leyendo pero podía añadir de pronto: ¡Mire, estimado señor, una coma!".

Otro testimonio del biógrafo:
"Encontré en una ocasión unas palabras llenas de misterio. Después de alabar a los dioses griegos y a la belleza de los antiguos dioses escribe "Entiendo a los hombres ahora que vivo lejos de ellos".

Toca el piano, a veces repitiendo un motivo muy simple durante días y días y cuando parece llegar a cierto éxtasis particular comienza a cantar.

Recuerda a todos sus amigos pero no a Goethe...
Cuentan que cuando se le pide que firme un poema como Hölderlin se enfurece.
Cuando la gente se burla de él el enojo puede durarle varios días.

Citamos uno de los más bellos e imprescindibles testimonios dejado por su visitante Betinna Von Arnim:

"Escucharle hace pensar en el mugido del viento; su espíritu se lanza sin cesar dentro de himnos que se detienen bruscamente, como cuando el viento cambia de dirección; parece entonces poseído por una ciencia profunda, uno no imagina ya que está loco, y todo lo que dice de los versos y las palabras parece probar que se le ha aparecido su misterio divino. Y después todo desaparece para él en la oscuridad y, perdido en el desorden de sus ideas, sucumbe y se dice que jamás logrará hacerse comprender. El dice que la palabra es la que engendra el pensamiento humano, pues es más grande que el espíritu humano, que no es sino el esclavo de la palabra; y mientras la palabra no se baste a si misma para engendrar el pensamiento, el espíritu no habrá llegado alcanzar su perfección en el hombre. Pero las leyes del espíritu son métricas. Es lo que se desliga de la palabra. Esta lanza su anzuelo al espíritu y, preso en este anzuelo, él pronuncia lo divino. Mientras que el poeta tenga aún necesidad de buscar acento métrico y no esté arrebatado por el ritmo, su poesía estará falta de verdad. La poesía es una cosa muy otra que la búsqueda insípida y vana de la rima. Ningún espíritu de cierta profundidad se complacería en ello. Solamente cuando el pensamiento se ve en la imposibilidad de expresarse por otro medio que no sea el ritmo, cuando el ritmo se convierte en el único y solo medio de expresión, solamente entonces hay poesía... Para que el espíritu devenga poesía tiene que llevar en sí mismo el misterio de un ritmo innato. Solamente en ese ritmo puede vivir y hacerse visible, pues el ritmo es el alma del espíritu.
....y toda obra de arte no es sino un solo y mismo ritmo; la cesura es en él el momento de reflexión, el espíritu se revuelve, y después, arrebatado por lo divino, se precipita a su fin. Así se revela el dios-poeta. La cesura es para el espíritu humano el punto en el que queda suspensa y sobre el que se posa el rayo divino".
"Todo no es más que ritmo; el destino del hombre es un solo ritmo celeste, como toda obra de arte es un ritmo único".


"Lo que buscas ya te sale al encuentro", "A menudo es preciso callar, faltan nombres sagrados" escribe el poeta en su larga elegía "Retorno a la patria".

"Creo en una futura revolución de las ideas y modos de representación que hará enrojecer de vergüenza a todo lo anterior".

LA BALADA DEL VIEJO ZIMMER

Este es el testimonio de Kunhne, un visitante de Hölderlin y su charla con el carpintero Zimmer que cuidaba del poeta (aún en vida) durante su locura en ocasión de esta entrevista, que en perspectiva queda como el "reportaje" soñado.
Zimmer: Está en mi casa desde el momento en que lo soltaron de la clínica. Lo tuvieron allí dos años, lo medicaron, lo revolvieron de arriba a abajo sin encontrar que era lo que tenía. No pudo decir a nadie qué le faltaba. Lo que tiene de más, eso es lo que le ha vuelto loco.
A decir verdad, no está loco, lo que se dice loco. Tiene perfectamente sano el cuerpo, su apetito es bueno, se bebe su buen medio litro todos los días a la misma hora. Duerme bien salvo con los fuertes calores del verano: entonces se le oye subir y bajar las escaleras toda la noche. Pero no hace mal a nadie. También sabe pensar, hablar, tocar música y hace todo lo que hacía en otros tiempos.
Visitante: ¿Pero sin continuidad?
Zimmer: ¡Ah, sí, así es!
Visitante: ¿Y cómo ha podido durar tanto tiempo este estado sin crisis, sin interrupción?
Zimmer: Si se ha vuelta loco no es por falta de espíritu, sino a fuerza de saber. Cuando un vaso está demasiado lleno y se tapa, tiene que estallar. Pues bien, si se recogen los restos, se ve que todo lo que había adentro se ha esparcido. Todos nuestros sabios estudian demasiado, se llenan hasta el cuello, una gota de más y eso se desborda. El entusiasmo por el paganismo lo ha hecho descarrilar, y todos sus pensamientos se han detenido en un punto, alrededor del cual gira y gira sin cesar. Gira todo el tiempo hasta que cae abatido, al límite de sus fuerzas
Visitante: Se habla de una historia de amor...
Zimmer: Créame. No es así, en absoluto. Una vez cumplidos los treinta el amor ya no trastorna la cabeza. La causa de todo es su manía de saber y no la dama de Frankfurt.
Hay que tomarle como a un niño y entonces es dulce y amable... En tiempos yo lo llevaba a los viñedos. Me jugó toda clase de bromas. Se va a pasear al jardín, golpea el vallado, junta hierbas y flores, hace ramilletes y después los destroza.
Todo el día está hablando en voz alta, haciéndose preguntas y respondiéndose –todo el tiempo.
Cuando está cansado de haber andado se retira a su cuarto, declama al vacío con la ventana abierta, no sabe como desembarazarse de su gran saber. A veces se sienta al piano y toca durante cuatro horas sin cesar, como si quisiera hacer salir hasta la última brizna de su saber. Y siempre el mismo tono monótono, uno ya no sabe donde meterse en toda la casa. Tengo que dominarme con todas mis fuerzas para que no me estalle la cabeza. Pero por otra parte a menudo toca muy bien. Lo único molesto es el ruido de sus uñas demasiado largas. Es toda una batalla cortárselas...
Visitante: ¿Aún escribe versos?
Zimmer: Casi todo el día...
Voy a advertirle una cosa. Usted habrá oído hablar de su hábito de otorgar títulos a todos los extraños que se le acercan. Es su modo de mantener a la gente a distancia. No hay que confundirse, es un hombre libre a quien no le gusta que lo pisen. Mire, cuando abruma a alguien con tantos títulos , es su modo de decir: “déjeme en paz”... Pero aquí está hoy está de muy mal humor. Dice que desde esta mañana la fuente de la sabiduría está envenenada y que los frutos del conocimiento son sacos vacíos, engaños. Se habrá usted fijado que estaba sentado sobre el manzano, rompía las ramas muertas y quitaba las hojas secas. Muchas veces sus palabras confusas encierran mucho sentido...

Hölderlin muere tranquilamente, en su habitación en 1843. Un año después nace otro Friedrich.
Friedrich Nietzsche.

EPITAFIO EN LA TUMBA DE HOLDERLIN

"Que en lo más sagrado de la tempestad
caigan los muros de mi mazmorra,
ennoblecido y libre peregrino
mi espíritu hacia la tierra desconocida".


© Javier Galarza