Saturday, June 14, 2008

A Hölderlin

Por Rainer María Rilke
(
La versión original en alemán) Mi propia versión enseguida:
Demorarse, aún con las cosas más familiares,
Tampoco nos es permitido. Desde las imágenes llenas
Se precipita el espíritu hacia las súbitamente llenables. Los mares
Son primero en lo eterno. Caerse aquí
Es lo más adecuado. Del sentimiento entendido
Volcarse hacia los vislumbrados y más allá.

Para ti, oh soberano, para ti, oh conjurador, la imagen
Apremiante fue una vida completa; cuando la proferiste,
El renglón se cerró como un destino, una muerte estuvo
Hasta en el más apacible, y tú entraste en ella, pero
El dios que te precede te condujo a la salida del otro lado.

Oh tú espíritu errante, ¡tú, el más errabundo! Cómo ellos, sí todos,
Habitan en cálidos poemas, domésticos, y largamente
Permanecen en estrecha comparación: cooperadores. Sólo tú
Te mueves como la luna. Y debajo se clarea y oscurece
Tu nocturno, el sagrado y conmovido panorama
Que en tus adioses experimentas. Ninguno
Lo reveló más sublimemente, lo devolvió al todo
Más intacto y más prescindible. Así también,
A través de los años que ya no cuentan, jugabas tú sagradamente,
Con la felicidad infinita, como si no estuviera dentro ni yaciera,
Sin pertenecer a nadie, en el suave
Césped de la tierra, dejada por los niños celestiales.

¡Ay!, lo que apetecen los altísimos, sin ganas tú lo pusiste
Piedra sobre piedra: permaneció. Por cierto, su mismo desplome
Ni siquiera te aturdió.

¿Por qué, ante tal semejante, eterno, aún desconfiamos
De lo terrenal; en lugar de, sinceramente, aprender
De lo provisional, los sentimientos para cuál
Inclinación, venidera en el espacio?
(An English version)



To Holderlin

We are not permitted to linger, even with what is most
intimate.  From images that are full, the spirit
plunges on to others that suddenly must be filled;
there are no lakes till eternity.  Here,
falling is best.  To fall from the mastered emotion 
into the guessed-at, and onward.
.
To you, O majestic poet, to you the compelling image,
O caster of spells, was a life, entire;  when you uttered it
a line snapped shut like fate,  there was a death
even in the mildest, and you walked straight into it; but
the god who preceded you led you out and beyond it.
.
O wandering spirit, most wandering of all!  How snugly
the others live in their heated poems and stay,
content, in their narrow smiles.  Taking part.  Only you 
move like the moon.  And underneath brightens and darkens
the nocturnal landscape, the holy, the terrified landscape,
which you feel in departures.  No one
gave it away more sublimely, gave it back
more fully to the universe, without any need to hold on.
Thus for years that you no longer counted, holy, you played
with infinite joy, as though it were not inside you,
but lay, belonging to no one, all around
on the gentle lawns of the earth, where the godlike children had left it.
Ah, what the greatest have longed for: you built it, free of desire,
stone upon stone, till it stood.  And when it collapsed,
even then you weren't bewildered.
.
Why, after such an eternal life, do we still
mistrust the earthly?  Instead of patiently learning from transience
the emotions for what future
slopes of the heart, in pure space?
.
~ Rainer Maria Rilke
from Uncollected Poems
translated by Stephen Mitchell

No comments: