- Conquista de México (¿México en 1521?)
- y por España (¿cuál España en 1521?)
- Independencia de México (¿Independencia?)
- Revolución mexicana (¿revolución en 1910?)
Por eso surgen, de las crecientes contradicciones entre los discursos nacionalistas y oficialistas y la historia sería, las provocaciones e irreverencias que llaman a reinventar este México como nuestro… un nuestro que contruya a la persona y la proyecte al futuro. Y aunque parezca doler cuando se dice lo que se dice acerca de nuestra historia, dicho dolor es más bien hipocondriaco. Educados, como lo hemos sido, en la hipocondría histórica:
- la de los mitos y dogmas,
- la de las canonizaciones y satanizaciones,
- la de lo blanco y negro.
Nos obliga a cambiar y reconocer a los fantasmas crueles, como la independencia y la revolución que, en nada ayudaron a este país, sino que México existe a pesar de ellos.
Para saber más (requiere registrarse, pero vale la pena):
JUANDIEGUITO: EL MEXICANO CHIQUITO